PROCESO DE CREACIÓN

IDEA ORIGINAL Y DRAMATURGIA

Para la creación de BAILO hemos realizado un proceso de investigación en el que contamos con la colaboración de CEAR que nos ha facilitado el contacto con personas refugiadas.


Durante los meses de noviembre a febrero 23-24 Verónica Pérez y Cristóbal Suárez han entrevistado a personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes que se han visto obligadas a huir de su país por sufrir persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual. Durante las entrevistas hemos grabado y transcrito sus palabras con la intención de que nos sirvieran para la dramaturgia.

Nuestra experiencia con el teatro de texto nos llevó a imaginar una pieza habitada por sus historias en la que la palabra tenía un peso fundamental, pero nos dimos cuenta de que a veces las palabras no llegan a abarcar las emociones que atraviesa un cuerpo. Por ello, decidimos explorar sus vivencias a través del cuerpo, buscando conectar a nivel emocional y siendo menos literales y crear una pieza de danza contemporánea. 

A través de las experiencias y emociones de Marinés (Venezuela), Bailo (Senegal) , Isabel (Guatemala), Anastasiia (Rusia),  Rocío (Guatemala), Roberto (Venezuela), Ahmad (Afganistan), Leittí (Senegal), nos acercamos a la experiencia de habitar cuerpos marcados por la historia y por la lucha, de encontrar la belleza. Bailo es un viaje emocional, un viaje físico, un viaje espiritual hacia la comprensión y la empatía.

Aquí puedes conocer algunas de sus hitorias

Anastasiia

Anastasiia nació en la ciudad de Maikop, en República de Adiguesia (Rusia). A una temprana edad, con 6 o 7 años se dio cuenta de que le gustaban las chicas, y desde entonces sufrió distintas formas de violencias y discriminación en el ámbito familiar y social por su forma ser, sentir y amar. 

MOVIMIENTO

Hemos desarrollado un laboratorio de investigación bajo el lema "El cuerpo como refugio", para explorar cómo estas emociones y vivencias pueden ser expresadas a través del cuerpo guiadas la creadora y coreógrafa por Marina Santo.

A través de la danza, encontramos un espacio de libertad, de sanación y de conexión con nuestra humanidad compartida. Bailar es una forma de expresar lo innombrable, de conectar con nuestras propias emociones y con las de los demás. Exploramos la resistencia, la esperanza, el dolor y la resiliencia a través del movimiento.